Mis manos arrugadas y temblorosas
anotaban lo siguiente en un papel amarillento:
“me habría gustao hablar de trillar mi vida ya a esta hora,
pero siquiera he arado ambiciones”,
agradecido estoy, eso sí, pienso,
de esta silenciosa amargura que tan buena amiga siempre ha sido.
Por lo menos sé lo que no me gustaría
aconteciese hoy,
MORIR no…
morir da igual,
pero no cuando lo haces con los ojos perdidos mirando al cielo,
por último prefiero caer de rodillas en el fango de mis errores,
como negro rebosante de esclavitud
bajo el duro chicotear
del patrón
de la existencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
valecia guachX por opinar!