sábado, 8 de octubre de 2011

Historia



Historia; la gran cópula del coito anacrónico   o   el pasar de las horas galácticas,
reclama usted ser
la sangre dentro de las sangres.

Te cuelas por los orificios del Tiempo
mostrándote a ti misma,
como un minúsculo ciempiés cojo y malherido de eternidad cabreada
acarreando
en tu lomo todas las creencias posibles; las fortuitas, las prohibidas,
las de los días últimos de los hombres y,
la idea de ciencia que tornas sensible, palpable: arraigada en el espíritu.

La prosa recitada, recitante y por recitar en tus labios se machaca
 y que como hoja seca caída,
una vez desgarrada y podrida sirves de alimento para otro árbol
de otra especie, de otro lugar, de otra circunstancia
porque la Vida se apoya en ti y te saca pedazos,
lentamente,
dolorosamente…
para así y desde ahí lograr doler siempre algo más transmitiendo la mal-sensación
directamente a los espacios neurales de la memoria colectiva de la raza humana
para así y desde ahí lograr doler siempre algo más en un improvisado y forzado mensaje implícitamente subliminal para así y desde ahí lograr doler siempre algo más porque es tartamudeo encriptado -666 veces, entonces, la cavidad cerebral
queda hinchada pero, la mente es un universo y se expande y revienta y resucita.

Afuera, bien afuera de todo,
por sobre la galaxia,
junto a las vertebras borrachas de la creación primera
vigila este proceso un par de ojos rojos,
vidriosos, inyectados en rabia…
empeorando cada vez más.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

valecia guachX por opinar!